Humildad Jacobo

Busquemos la Verdad

domingo, 7 de marzo de 2010

Gaspar Hernandez

¿Qué es la vida para usted? La vida es una aventura, un misterio a vivir y, como dice Oriol Pujol Borotau, la vida no es un problema a resolver, sino un medio positivo y constante de aprendizaje. La vida es un milagro. ¿Qué es lo que más valora de la vida? ¿Cuál es el sentido de la vida? Lo que más valoro de la vida es el amor, el sentido es dar y recibir amor. Como una cuestión secundaria seria ser coherente con tu esencia, sea cual sea ésta. Hay que intentar intuirla y ser coherente con ella. Periodista, director del programa L’Ofici de viure. Su programa es especial en un medio de comunicación, sobretodo por la finalidad de ayudar al crecimiento personal, y, por este motivo, muy valorado por mucha gente. ¿Le gusta hacer este tipo de programa dedicado a ayudar a la gente? Sí, es un programa propuesto por mí, pensado e ideado por mí y con la suerte de que la dirección de Catalunya Ràdio lo aceptaron y se arriesgaron dejando de hacer un programa de deportes y haciendo un programa como éste en el que te sientes útil. Catalunya Ràdio es un servicio público con los objetivos de ayudar a la gente, a la cultura, etc. Hay un ámbito en el que los medios de comunicación no inciden, el bienestar emocional; se habla de una realidad abstracta a base de hechos, datos y números, un micro cosmos que es el de la actualidad y que llega como una música de fondo, pero que no conecta con la vida, a excepción de los sucesos importantes. Hacer un programa que hable de lo que más afecta a la gente es lo más importante, es el eje central. Hago el programa que más me gusta y es un privilegio hacerlo porque es útil. ¿Cuál es el oficio de vivir? El oficio de vivir es trascender el oficio de vivir, conseguir desprenderse de las herramientas que no son útiles para aprender las útiles y básicas y, una vez sabidas, convertirlo en el arte de vivir para hacer de la vida una obra de arte. ¿Cómo y cuando surgió la idea de hacer un programa como L’Ofici de viure? Hacia un programa de actualidad política y estaba muy bien en el Catalunya nit, pero la vida es más que actualidad y las cosas no se reflejan. ¿Se ha planteado que este programa pueda pasar de moda? Es decir, que se le pueda argumentar –equivocadamente, desde un análisis poco amplio- que se puede beneficiar del éxito de los llamados libros de autoayuda, en el sentido de tener buena acogida actualmente por las temáticas de interés que se tratan. No, no me he planteado el hecho que pueda pasar de moda. Hay unos temas universales de los que se han aprovechado algunos manuales de autoayuda, manuales de los que podríamos decir coloquialmente que han sido escritos “con la patilla”, pero dentro del grupo de los denominados de autoayuda també se incluyen libros de gran contenido. Los temas universales existen desde siempre y continuaran siendo tratados porque siempre preocuparan. Es necesario tratar los temas con rigor y yo intento aplicar el mismo rigor que con los otros programas con buenos profesionales y buenos colaboradores. ¿Tiene por delante alguna temática que le resulte difícil poder plantear en su programa y que tenga muchas ganas de tratar? Los temas de la muerte y de la enfermedad que siguen siendo tabúes sociales y hablamos de ellos en contadas ocasiones. Hay un segmento de la sociedad a la que no le gusta oír hablar de ellos. A mi me gustaría hablar más a menudo de la muerte, pero no quisiera hacer un programa de tono bajo. ¿Cómo podemos crecer? No tengo la respuesta, tan solo soy un sencillo periodista que estoy en el camino de aprender y aprendo con los colaboradores y maestros que leo. Lo que dicen los especialistas es que podemos aprender de las crisis porque todas son oportunidades de crecimiento. A veces aprendemos de la enfermedad y de la muerte de personas queridas mediante los procesos de duelo y de dolor y que valoramos años después de haber pasado el proceso. Con el dolor solo podemos aspirar a convivir. También podemos crecer con un trabajo interior, con la gimnasia del espíritu, dar más importancia a la meditación y también a la gimnasia del amor. ¿Cuál ha sido la experiencia profesional más impactante? Muchas, pero explicaré dos. La primera, el día de los atentados a las Torres gemelas de Nueva York. El programa era en directo y hicimos siete horas de guardia improvisando sobre la marcha. La segunda, también me impactó mucho. Una noche mientras hacíamos el programa Una Nit a la terra una oyente telefoneó y habló en directo para decirnos que su hija de 30 años se estaba muriendo. Necesitaba ayuda y nos buscó. En aquellos momentos tuve conciencia de impotencia aunque después nos dio las gracias. Le fuimos útiles. Autor de Mandra, conjunto de relatos periodísticos y de El Llibre de les emocions, donde se muestran los relatos de los oyentes del programa Una Nit a la terra, ¿qué le han aportado y aportan los oyentes? Los oyentes me lo aportan todo porque forman parte de aquella realidad de la vida que hablábamos antes, la realidad que conecta con la vida, la que no tiene gran cosa a ver con los medios de comunicación. Los oyentes aportan el contacto con la Vida en mayúscula, con sus angustias, alegrías y penas me dan mucho. Nos llegan muchos comentarios de ellos desde hace tiempo y ahora con el correo electrónico nos llegan muchos mensajes enriquecedores. Mi aspiración es estar a la altura de los oyentes. Es distinto del que hace televisión con programas basura, a pesar de las honrosas excepciones que hay en tv3. La oferta crea la demanda y si la oferta es buena automáticamente la demanda también; la oferta ha de ser buena en un medio de comunicación. Los oyentes se merecen lo mejor. Hay que estar a la expectativa y a su altura. Es necesario tratar al oyente con admiración. Recomiéndenos un libro necesario. Coincido con Àlex Rovira en la importancia de la lectura del libro de Víctor Frankl: El Hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder, 2004. También los libros de Krishnamurti (Uppaluri Gopala) o los de Osho que sintetizan muchas tradiciones y son muy útiles. Por otro lado, como me gusta mucho la literatura de otra línea busco temas de autoayuda. La entrevista a Gaspar Hernández fue en su entorno profesional. Los espacios de Catalunya Ràdio, tan próximos al periodista, propiciaron una atmósfera cálida. Su manera de ser, respetuosa y espiritual, hizo que este tiempo, lleno de palabra y silencio, fuera algo muy especial. M. Carme Sans

1 comentario:

  1. Jiddu Krishnamurti y las Organizaciones;

    Quizás recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

    “¿Qué recogió ese hombre?” “Recogió un trozo de la Verdad”, contestó el diablo. “Ese es muy mal negocio para ti, entonces”, dijo su amigo. “Oh, no, en absoluto”, replicó el diablo, “voy a dejar que la organice”.

    Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

    Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, esta no puede “descender” ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera. El interés que no nace del amor a la Verdad por sí misma, sino que es despertado por una organización, no tiene valor alguno. La organización se convierte en una estructura dentro de la cual sus miembros pueden encajar convenientemente. Ellos no se esfuerzan más por alcanzar la Verdad o la cumbre de la montaña, sino que más bien tallan para sí mismos un nicho conveniente donde se colocan, o dejan que la organización los coloque, y consideran que, debido a eso, la organización ha de conducirlos hacia la Verdad.

    Fragmento del discurso de disolución de la La Orden de la Estrella de Oriente. (2 de Agosto de 1929)
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

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