lunes, 8 de marzo de 2010
Janet Bray Attwood
Janet Bray Attwood: ''El mundo es exactamente como tú eres''
Desarrolla técnicas para mejorar la calidad de vida. Asegura que ha inventado un test que permite conseguir todo lo que uno desee
Foto: SANTIAGO BARTOLOMÉ
GASPAR HERNÁNDEZ
--Su libro tiene muchos puntos de conexión con el exitoso El secreto.
--Pero El secreto utiliza la ley de la atracción, y yo, la de la pasión. He logrado una fórmula para conseguir todo aquello que desees.
--¿Ah, sí?
--Sí. Se puede resumir en estas palabras: intención, acción y no tensión. Intención es de lo que se ocupa El secreto. A mí me interesa la atención.
--¿De qué se trata?
--Se trata de prestar atención a tu pasión. Y, entonces, vas directo como un rayo a tu objetivo.
--¿Qué es para usted una pasión?
--Aquello que te empuja a levantarte por las mañanas.
--El despertador.
--¡No! Me refiero a aquello que amas de verdad y que tal vez aún no has descubierto qué es.
--Pues qué suerte que pueda descubrirse a través de un simple test.
--Sin duda. En Estados Unidos, mi test figura en la lista de libros más vendidos del New York Times.
--Enhorabuena. ¿Qué claves llevan hacia una vida llena de pasión?
--En primer lugar, está el compromiso: hasta que no te comprometas, no ocurrirá nada por sí solo. El mundo y la gente te pedirán cada día que antepongas otras cosas a lo que realmente amas. Por eso es muy importante visualizar tus pasiones, comprometerte con ellas y aprender a decir no.
--Y usted, ¿cómo dice no?
--De forma amorosa. Por ejemplo: "Te agradezco mucho que me lo pidas, y ahora mismo no puedo hacerlo". Aquí es importante utilizar la conjunción y.
--¿Por qué?
--Porque y te conecta con la otra persona, mientras que pero te separa de ella.
--Háblenos de la atención.
--En la vida, obtendrás aquello a lo que prestas atención. Aquello en lo que piensas, incluso los pensamientos más sutiles, es lo que se manifiesta a tu alrededor. Por ejemplo, el pensamiento que tienes cuando alguien posee algo que tú deseas.
--Usted ha entrevistado a mucha gente con éxito y también a gente que está en la cárcel.
--El mecanismo es el mismo. Todos son iguales, pero consiguen resultados diferentes. El mundo es exactamente como tú eres. La gente, o bien piensa en aquello que ha escogido para centrar su vida, o bien centra su atención en aquello que no desea. Una persona sin hogar, por ejemplo, solo tiene en su mente pensamientos de falta, y acabará atrayendo más de aquello en lo que piensa. Es un círculo vicioso. No pienses en el problema: busca la solución.
--¿Tenemos un destino personal?
--Sí, totalmente.
--¿Tiene algo que ver con Dios?
--Llamémosle Dios, Naturaleza o Campo Unificado, es aquella energía superior a nosotros. Cuando estamos alineados con los poderes superiores, sabemos claramente lo que queremos y empezamos a situar nuestra atención hacia ello, nos convertimos en imanes apasionados. Aquello que amas y el deseo de Dios es uno y el mismo.
--¿Dónde lo ha aprendido usted?
--Hace años estaba trabajando en una empresa donde me sentía muy mal. No ganaba suficiente dinero, no era feliz y no había pasión. Entonces descubrí un seminario en San Francisco sobre los principios del éxito. Llamé al trabajo, mentí, dije que estaba enferma y me fui para allá. Conocí la experiencia de las 100 personas con más éxito de Estados Unidos y todos tenían algo en co- mún: sabían cuál era su pasión y vivían de ella. En ese momento, mi mundo se paró: "Si supiera cuál es mi pasión, sería como ellos", pensé.
--Háblenos de la no tensión.
--El secreto más profundo de la vida se revela en uno de los antiguos textos védicos de la India: "Sentado en el todo infinito, en un estado de calma, de paz interior, efectúa la acción". O sea, tenemos que actuar desde un estado de calma interior. Cuando la mente está en sosiego, recibes la inspiración.
--¿Y si estás nervioso?
--Lo mejor es detener la acción. Cuando estás preocupado, recibes la señal de que debes soltarte: es hora de descansar y tomártelo con calma. Tenemos que aprender a advertir los momentos en que nos sentimos expandidos o contraídos, para responder adecuadamente. Quien mejor ejemplifica el principio de distensión es un arquero.
--¿Por qué?
--Cuando ya ha tensado el arco, ¿qué hace exactamente? Aparta la flecha del arco, en dirección exactamente opuesta a la del objetivo. Para dar en el blanco, primero tenemos que retraernos, apartarnos del objetivo hasta crear un estado de alerta en reposo. Entonces lograremos lo que habíamos planeado.
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