domingo, 11 de julio de 2010
SABER PERDER ES MÁS IMPORTANTE QUE SABER JUGAR
SABER PERDER ES MÁS IMPORTANTE QUE SABER JUGAR
Saber perder con elegancia, felicitar y agradecer al vencedor el tiempo que nos ha dedicado. Esta es una regla de oro, pues en la mesa en el juego se conoce al caballero. No es que por saber perder no se sea competitivo, sino que una derrota no puede hacernos perder nuestro saber estar. La dignidad de la derrota, no la tiene la victoria.
Nada más insufrible que ver a un mal perdedor fuera de si. Una persona que no sabe contenerse es, como mínimo peligrosa, pero lo que es peor, insoportable. Entendemos por mal perdedor no solamente el que dice lo que no debe, sino el que actúa o gesticula poniendo de relieve que no sabe asumir su derrota.
Si no se sabe jugar, sencillamente no se juega, pero nunca se pierde la calma y mucho menos por un juego. No es que uno sea frió como hielo o que no le apasione el juego, es que el gusto por el juego debe superar al gusto por la victoria.
Si nos ganan jugando mejor, pues es de lo que se trata, de contrastar habilidades. Si nos ganan por suerte o por injusticias del árbitro, pues se acepta igualmente, porque cuando se empieza a jugar se aceptan las reglas.
En esta sociedad tan competitiva, no es raro que todos intenten destacar. Está configurado en nuestras mentes que hay que ser los mejores, y vivimos constantemente comparándonos con otros en diversos ámbitos y áreas de nuestro quehacer. Pero no se puede olvidar la importancia de saber perder y aceptar, que en ocasiones, no siempre todo saldrá bien.
Por otra parte, saber ganar también tiene sus reglas. Igualmente insufrible que un mal perdedor es un vencedor presuntuoso. Lo primero que ha de hacer un vencedor es dirigirse a su adversario deportivo y valorar su juego.
Y después de las formas, si de verdad te gusta tu deporte, pues a mejorar, que no hay nada como una buena derrota para aprender de los errores y mejorar.
Por cierto, que todo esto va de deporte, que si te quitan la novia es otra cosa. Y si te quitan la mujer también es distinto, pero en este caso te consuela que también te quitan la suegra.
Seguir Luchando: Fernando Alonso
El piloto español Fernando Alonso (Ferrari) optó por el optimismo tras un Gran Premio de Gran Bretaña para olvidar en el que acabó decimocuarto y aseguró que "el Mundial es muy largo" y que "nunca" se piensa "rendir".
"Estamos justo en el ecuador del campeonato. Todo los puntos perdidos hasta ahora es porque no hemos hecho las cosas tan bien como los demás en esta primera mitad. Por tanto en la segunda mitad tenemos que mejorar para tener un punto más que los rivales al final. El Mundial es largo y nunca nos vamos a rendir", reseñó Alonso tras la carrera.
Respecto a lo ocurrido en Silverstone, el piloto de Ferrari lamentó que tuvo que disputar "otra vez una mala carrera desde la salida", un problema que ha acusado "todo el fin de semana". Después, la carrera resultó "complicada por el tráfico" hasta que la sanción por adelantar a Robert Kubica le dejó sin ninguna opción.
"Después del 'drive trough' estaba en el puesto 17 ó 18. He intentado pelear y pasármelo bien. Sabía que los puntos eran imposibles y quería disfrutar", explicó Alonso, que no quiso polemizar con la sanción que sufrió. "Acepto todo lo que decide la FIA, ellos son los árbitros y lo aceptamos. La próxima vez lo tenemos que hacer mejor", se resignó.
Jorge Enrique Múgica: La Humildad
La humildad no va de abajo hacia arriba, sino inversamente. No consiste en que el más pequeño rinda homenaje al más grande, sino en que éste último se incline respetuosamente ante el primero.
Cuando María, la hermana de Lázaro, se inclina ante Jesús para ungirle los pies con perfume de nardo puro y enjugárselos en seguida con su propia cabellera (cf. Jn. 12, 3), no estaba ejecutando ningún acto de humildad sino de justicia. Cuando Jesús se quita sus vestidos y se ciñe una toalla para lavar y secar los pies de sus discípulos (cf. Jn. 13, 4-5), no estaba actuando justamente sino con humildad.
La justicia reconoce la verdad honradamente; la humildad se inclina dócilmente por amor gratuito. Suele decirse que una persona es humilde cuando se abaja ante la grandeza de otra, cuando aprecia una cualidad superior a la suya o cuando reconoce el mérito del otro sin envidia. Pero eso no es humildad sino honradez.
Por muy difícil que sea reconocer una grandeza que eclipsa nuestro propio ser y nuestras cualidades, el hacerlo no es más que honradez.
La humildad no va de abajo hacia arriba, sino inversamente. No consiste en que el más pequeño rinda homenaje al más grande, sino en que éste último se incline respetuosamente ante el primero. Nos muestra claramente que es erróneo querer derivar la mentalidad cristiana de las costumbres terrenas. Así vista, se comprende muy bien que el grande se incline con bondad hacia el pequeño y aprecie su valor, que se sienta emocionado por la debilidad y se coloque ante ella para defenderla. La verdadera humildad estriba en esto, en el respetuoso inclinarse del más ante el menos; del mayor ante el menor.
Pero al rebajarse así, ¿no significa perderse a sí mismo? No. El grande que adopta la actitud humilde está seguro de sí y sabe que cuanto más intrépidamente se lance hacia abajo tanto más seguramente se hallará a sí mismo. ¿Es que el grande es recompensado por este movimiento? Ciertamente. Su humildad le hace descubrir el valor de la pequeñez como tal; encuentra la grandeza de lo diminuto, de lo chiquito, de las minucias; llega así a captar que la vida es un continuo ejercicio de virtuosas pequeñeces que hacen la existencia grande y valiosa. No comprende tan sólo que el pequeño “tiene también su valor”, sino que es valioso precisamente porque es pequeño. He aquí un profundo misterio que se manifiesta al hombre verdaderamente humilde.
Cuando nos arrodillamos ante un sacerdote durante la confesión, para recibir la bendición o ante Jesús Sacramentado, no realizamos un acto de humildad sino un acto de verdad ya que creemos que el presbítero hace las veces de Cristo, escucha y perdona en su nombre, y creemos también en la grandeza de Dios escondido en la Hostia. Somos humildes cuando nos abajamos a los pobres para honrar en ellos el gran misterio de amor de Dios hacia todos y no por simple humanitarismo. Y es que además, ¡nunca es más grande el hombre que de rodillas!
Quizá conocemos muy bien la teoría de la humildad; qué es, en qué consiste… y la olvidamos fácilmente. Necesitamos modelos y, ciertamente, los tenemos. Santa Bernardita, la vidente de la Virgen de Lourdes, expresaba ejemplarmente la vivencia de esta virtud cuando, ya como religiosa, años después de las apariciones, abre su alma y confiesa: “...Fíjese, mi historia es muy sencilla. La Virgen se sirvió de mí. Después me dejaron en un rincón. Ése es ahora mi sitio, ahí soy feliz, ahí me quedaré”. En los “Diálogos”, santa Catalina de Siena presenta aquellas palabras que Jesús le reveló y que tanto le ayudaron para caminar victoriosa por la vía de la santidad: “Tú eres lo que no eres; Yo Soy el que Soy. Si conservas en tu alma esta verdad, jamás podrá engañarte el enemigo, escaparás siempre de sus lazos”.
Pero es en Jesucristo en quien la humildad experimenta su apoteosis: ya no es el hombre sino Dios mismo el que la hace suya y se identifica con ella. La más alta cumbre de esta humildad divina tiene efecto, sobre todo, en dos momentos: el nacimiento y la pasión. Los demás, la elección de los discípulos, la predicación a las masas ignorantes, el perdón a los pecadores, la salud a los enfermos, los milagros, el lavatorio de los pies…, son actos de humildad secundarios que tienen sentido a la luz de la humildad vivida como pobreza en el nacimiento en la cueva de Belén y en la humildad que dice degradación, ignominia, ofensa, deshonra e iniquidad en la soledad de la cruz. Nacimiento y pasión: humildad por amor. “¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes?” (Sal. 8, 5). Se entiende la humildad divina cuando se ha captado que Dios nos supera, que está a otro nivel; y es justamente en ese momento cuando se valora la humildad y se busca necesariamente llevarla a la práctica.
Quien ha escuchado en su interior aquel “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”, con la interpelación vivaz de la Palabra de Dios meditada, sabe que la humildad, como las otra seis virtudes contrarias a los pecados capitales, no es una opción ante la cual cabe declinar la invitación sino una necesidad que, mientras falte, nos hará permanecer inquietos, sin paz, intranquilos: imperfectos e infelices. Los hombres hallamos nuestra felicidad en el Bien supremo que es Dios. Las virtudes –bienes que llevan al Bien– nos perfeccionan; son las escaleras de acceso que nos introducen en la casa del Bien. Cuando Jesús pisó ese escalón no se renunció a sí mismo sino que nos reveló la misteriosa grandeza divina de la humildad; un misterio que ha quedado bellamente expresado en otra invitación que permanece como tarea para todo creyente: “Sed mansos y humildes de corazón”. Qué duda cabe: la humildad es más fácil al que ha llevado a cabo alguna cosa, que al que nunca ha hecho nada.
Autor: Jorge Enrique Mújica, L.C
sábado, 10 de julio de 2010
El psicólogo Vicente Garrido advierte de que en España hay casi un millón de psicópatas
El psicólogo Vicente Garrido advierte de que en España hay casi un millón de psicópatas y 'no todos son delincuentes'
El sociópata desarrolla un comportamiento violento adquirido por una "negativa" socialización, por lo que se podría reinsertar
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 15 (EUROPA PRESS)
El psicólogo y criminólogo Vicente Garrido Genovés, aclaró hoy en Santiago, durante el Congreso Internacional "La Violencia y sus Contextos", las diferencias entre psicópatas, sociópatas y asesinos en serie, y advirtió de que España hay casi un millón de psicópatas y, que contra lo que se suele pensar, "no todos son delincuentes o asesinos".
El porcentaje de psicópatas es de más de un dos por ciento de la población total. Al respecto, Garrido aclaró que en la mayoría de los casos los individuos que tienen psicopatía controlan sus impulsos y pueden integrarse en la sociedad.
Un psicópata se caracteriza por carecer de empatía, no tener remordimientos, ser manipulador, astuto, egocéntrico y superficial. Suelen ser personas crueles que "disfrutan" de la extorsión y el abuso, ya que su objetivo es el "control absoluto" sobre su ambiente en favor de su propio beneficio, lo que no implica que desarrollen conductas violentas.
El psicópata tiene predisposición biológica a la crueldad, y su ambiente es un factor muy importante para poder limitar o desarrollar ese impulso primario. Por el contrario, el sociópata adquiere el comportamiento violento por una "negativa" socialización, por lo que se podría reinsertar con más facilidad y eficacia, mientras que el psicópata que delinque "siempre reincide" por tener una deficiencia del cerebro emocional.
Suelen considerarse sociópatas a terroristas, bandas, y al crimen organizado, que inculcan a sus miembros que "deben odiar al enemigo", por lo que no consideran "personas" a sus víctimas, y por tanto no se sienten culpables.
ASESINOS EN SERIE
Vicente Garrido aclaró, en declaraciones a Europa Press, que la psicopatía es un factor que aumenta el número de asesinatos y reduce la edad a la que se comete el primer delito sexual o violento, pero matizó que "no todos los asesinos en serie son psicópatas, ya que pueden sufrir otros trastornos".
Un asesino en serie, es aquel que mata a dos o más personas en "diferentes períodos", lo que lo diferencia del homicida múltiple. Al respecto, Garrido ejemplificó los asesinatos en serie con los casos de Tony King, el asesino de la baraja y el asesino del parking de Barcelona.
Los asesinos en serie pueden ser psicóticos, cuando tienen delirios y obsesiones, y psicópatas, cuando ansían el poder y el control sobre la víctima, ya que "carecen de una vida con sentido", aseguró Garrido. Las motivaciones que llevan a un asesino en serie a actuar son el lucro, el reconocimiento, el deseo de sexo y posesión, el sadismo, la ira y la venganza.
TRATAMIENTO
La psicopatía y la sociopatía carecen de tratamiento, pero esto se debe, no a su inexistencia, sino a la falta de investigación e inversión en este tipo de trastornos de la personalidad, destacó Garrido, a lo que añadió que España es un gran "solar" en este ámbito, refiriéndose a la falta de iniciativas para buscar soluciones a estas patologías.
Garrido se refiere al tratamiento de personas que ya han desarrollado la patología, es decir, que ya han cometido algún tipo de delito, habitualmente violento. Este tipo de trastornos de la personalidad no suele ser atenuante en los procesos judiciales, y los delincuentes cumplen su condena en la cárcel en la mayoría de los casos.
En España hay cada año 100 homicidios sin resolver de los 1.100 que se producen. Además, en los últimos cinco años actuaron seis o siete asesinos en serie que fueron identificados. Al respecto, Garrido sostiene que esa cifra se puede duplicar ya que muchos de estos agresores y asesinos tardan en ser detenidos o incluso no lo llegan a ser nunca.
Esto se debe en buena parte, a que los asesinos en serie escogen a sus víctimas entre personas de ambiente marginal que en muchos casos dificulta la denuncia de su desaparición.
HOBRE Y VIOLENCIA
Vicente Garrido destacó la "masculinidad" de este tipo de trastornos y de los delitos violentos. El noventa por ciento de los asesinos en serie son varones, señaló.
Asimismo recordó que además de la violencia de género, los hombres suelen ser más violentos que las mujeres en su conducta, tanto cuando se trata de delinquir, como en su vida diaria. Además, en más de un ochenta por ciento de los casos sus víctimas son mujeres
miércoles, 30 de junio de 2010
Cada uno Construye su Realidad
Cada persona se hace su realidad.
Esfuerzate para que tu realidad sea la adecuada.
Mejorate a ti mismo
La Psicologia del Auto engaño
Muchos trastornos psicológicos, en realidad, están ahí, para “distraer”, protegiendo al afectado, de las consecuencias de “ver” algunas problemáticas bien enterradas.
Daniel Goleman, conocidisimo autor de un libro fantástico “Inteligencia emocional“, escribe otro libro, que para mi, es como mínimo igual de bueno y necesario. Se llama “El punto ciego. Psicologia del autoengaño“.
Este artículo se basa en mis “apuntes” sobre este libro, que creo pueden ser de utilidad a algunos de los que siguen este proyecto-blog:).
Según Coleman:
”Si se produce un desastre humanitario, ya sea rápido (guerra nuclear), como lento (involución ecológica), LA CAPACIDAD DE AUTOENGAÑARSE DEL SER HUMANO, HABRÁ TENIDO MUCHO QUE VER CON ESTE DESENLACE
Deberiamos comenzar comprendiendo la forma en que estamos atrapados, ya que lo cierto es que el autoengaño es el más escurridizo de los hechos mentales y resulta imposible, en este sentido , DARNOS CUENTA DE LO QUE NO NOS DAMOS CUENTA.
El autoengaño, opera tanto a nivel de la mente individual, como a nivel colectivo. El precio tácito de la PERTENENCIA A CUALQUIER GRUPO es el de NO darnos cuenta de las propias dudas e inquietudes y NO CUESTIONARNOS SIQUIERA LA FORMA EN QUE EL GRUPO HACE LAS COSAS. EL GRUPO, POR SU PARTE, SOFOCA TODA DISCREPANCIA, INCLUSO LA SALUDABLE.
LO UNICO QUE PUEDE LIBRARNOS DEL PODER HIPNÓTICO DEL AUTOENGAÑO ES EL VALOR PARA BUSCAR Y AFIRMAR LA VERDAD.
COMO NACE EL CONCEPTO “PUNTO CIEGO”.
En la parte posterior del ojo hay una zona, que carece de las terminaciones nerviosas que tapizan el resto de la retina. Esta zona constituye un “punto ciego”, que no registra las variaciones luminosas procedentes del cristalino, y crea en consecuencia UNA LAGUNA DE INFORMACIÓN EN la información transmitida al cerebro.
( Como anécdota la imagen que aparece en este artículo es la del único animal que carece de punto ciego: el pulpo:)
Esto, sirve como una buena metáfora fisiológica, que describe nuestras dificultades para ver las cosas tal y como son.
Lo que llama nuestra atención queda dentro del marco de nuestra conciencia, mientras que aquello que es desechado termina desvaneciéndose. . La atención es pues, el marco en el que se encuadra la experiencia. NO ADQUIRIMOS EXPERIENCIA PUES DONDE NO DESEAMOS PONER ATENCIÓN
Los puntos ciegos resultan especialmente tentadores para mentes hipersensibles al dolor (personas con tendencias depresivas o ansiosas, por ejemplo) y proporcionan un fácil consuelo ante nuestros miedos, independientemente de que el miedo del que protegerse sea personal(traumas), o colectivo (asesinatos y torturas de regimenes dictatoriales, por ejemplo).
NEGANDO LAS AMENAZAS COLECTIVAS
Con este mecanismo, las personas tratamos los problemas colectivos como si fuesen la responsabilidad de otros. Experimentamos una suerte de “insensibilización”, donde se manifiesta la imposibilidad de experimentar miedo, enojo e insubordinación ante cualquier amenaza que no podemos controlar, como las amenazas que proceden de decisiones del “poder”. Las personas parecen anestesiarse como SI EL PELIGRO FUESE DEMASIADO GRANDE PARA PREOCUPARSE.
PERCEPCIÓN ES SELECCIÓN
PERCIBIR ES SELECCIONAR. Las diferencias existentes entre lo que filtra cada individuo determinan diferentes percepciones del entorno, basadas en la peculiar distorsión que efectúa cada persona al aceptar o rechazar los estimulos sensoriales que recibe.
William James, dice: “Mi experiencia es aquello A LO QUE ESTOY DISPUESTO A PRESTAR ATENCIÓN”.
LA PROPUESTA DE DANIEL COLEMAN
1. La mente puede protegerse de la ansiedad disminuyendo la conciencia.
2. Este mecanismo origina un punto ciego, una zona en que somos proclives a bloquear nuestra atención y autoengañarnos.
3. Esos puntos ciegos tienen lugar en cada uno de los niveles de organización de la conducta, desde el psicológico al social.
PUNTOS CIEGOS EN LA FAMILIA
- La desatención a determinados estimulos peligrosos para la estabilidad familiar, se transmite de padres a hijos.
MENTIRAS VITALES, un buen ejemplo de punto ciego.
Se llama así a los mitos familiares que ocultan las verdades más embarazosas.
Se producen cuando la fuerza de los hechos es tan brutal que debe ser transformada para poder seguir existiendo como “familia”. Se manifiesta cuando la comunicación familiar está plagada de silencios, justificaciones y negaciones de realidades pasadas.
CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA REALIDAD
Los esquemas compartidos que operan en el dominio social dan lugar a una realidad consensual, una realidad social que se halla salpicada de zonas de información tácitamente excluida. Su consecuencias son las ILUSIONES COMPARTIDAS.
ASPECTOS BIOLÓGICOS
Los mismos neurotransmisores, las mismas estructuras anatómicas y los mismos sistemas de procesamiento de la información regulan INDISTINTAMENTE EL DOLOR Y LA ATENCIÓN.
Videos sobre Autoengaño:
http://evolucionando.blogspot.com/2008/11/videos-la-fuerza-del-autoengao.html
El Cerebro nos Engaña La Psicologia del Autoengaño
"Hay gente que ha descubierto invocaciones satánicas en la música rock", dijo Christopher French, psicólogo de la Universidad de Londres. Y sonó en el auditorio un fragmento de Stairway to heaven, de Led Zeppelin, reproducido al revés. El psicólogo preguntó al público si alguien había identificado la palabra Satán: un puñado de personas levantó la mano. La segunda vez que sonó la canción, casi todos escucharon Satán. Entonces, el conferenciante explicó que hay quien sostiene que ese fragmento contiene una larga invocación al Maligno y proyectó el texto en una pantalla. La gente se rio, incrédula. La música volvió a sonar y, sorprendentemente, todos escucharon la diabólica perorata donde antes no había nada. Ocurrió el 9 de octubre en Abano-Terme, cerca de Venecia, donde 420 científicos, ilusionistas y periodistas analizaron durante tres días el auge de la creencia en lo paranormal.
Los asistentes a la conferencia de French, dedicada a la psicología del autoengaño, fueron víctimas del mismo fenómeno por el cual vemos animales en las nubes y rostros en las mesas de mármol. Se conoce como pareidolia, una ilusión que hace que percibamos un estímulo sin sentido o ambiguo -las manchas en un mantel- como algo definido -un rostro o un objeto-. "Se suele asumir que el ojo funciona como una cámara de fotos y el oído como una grabadora. La psicología sabe desde hace siglos que no es así. Nuestro cerebro está preparado y diseñado para encontrar patrones hasta donde no los hay", advierte Carlos Álvarez, profesor de Psicología Cognitiva de la Universidad de La Laguna. Esa búsqueda inconsciente de orden en el caos está probada en la vista y el oído, y es posible que también afecte al resto de los sentidos.
Ventaja evolutiva
"Investigaciones con recién nacidos han revelado que prefieren como estímulos visuales aquéllos que parecen una cara humana; aunque sea una dibujada con dos puntos como ojos, una raya vertical a modo de nariz y otra horizontal como boca", explica Álvarez. La inclinación de los bebés a reconocer como un rostro incluso lo que no lo es demuestra que esa capacidad es innata. Pero también hay en la pareidolia un componente cultural que hace que nuestras expectativas y creencias influyan en lo que percibimos. "Si creemos en Jesús, tenderemos a ver a Jesús, no a Buda", indica el psicólogo canario. Será, por supuesto, el Jesús de la iconografía cristiana, porque nadie sabe cuál era la apariencia del personaje histórico.
¿Pero por qué nuestro cerebro busca y encuentra algo donde no lo hay, formas definidas en borrones de tinta? Los expertos apuntan a que esa capacidad pudo suponer una clara ventaja evolutiva. "Es posible que uno de nuestros antepasados viera una mancha amarilla entre la maleza, saliera corriendo por temor a que fuera un tigre y al final se tratara de una fruta. Pero, si alguno no huyó por sistema ante un estímulo de esas características, es muy probable que acabara siendo devorado", explica Álvarez. Descendemos del homínido que puso tierra de por medio entre una imagen o un sonido sospechoso y él; al que se quedó, tarde o temprano se lo comió una fiera.
Esta ventaja evolutiva tiene su contrapartida, como apunta Carl Sagan en su libro El mundo y sus demonios (Editorial Planeta, 1997): "Como efecto secundario involuntario, la eficiencia del mecanismo de formas en nuestro cerebro para aislar una cara en un montón de detalles es tal que a veces vemos caras donde no las hay. Reunimos fragmentos inconexos de luz y oscuridad e, inconscientemente, intentamos ver una cara. El Hombre en la Luna es un resultado". "Al ser un proceso sobre el que carecemos de control consciente, puede derivar en ilusiones y alucinaciones", señala Álvarez.
French recuerda el caso de un psiquiatra y parapsicólogo, Berthold Schwarz, al que sorprendió la aparición de un remolino en algunos fotogramas de una película de 8 milímetros rodada por un joven que decía tener poderes psíquicos. El investigador identificó en el remolino varios rostros, un retrato de Jesús, un ovni, un torso femenino con pezones, pechos y muslos, y hasta un bebé naciendo. Tuvo que pasarlo muy mal cuando, en una rueda de prensa, el joven confesó que no era un psíquico, sino un ilusionista que participaba en un proyecto para poner a prueba los métodos de trabajo de los parapsicólogos, y que el enigmático remolino se debía a que había escupido en la lente de la cámara.
Dios y los fantasmas
Que las creencias hacen a los sujetos más propensos a dotar de significado estímulos sin sentido se ha comprobado experimentalmente. En diciembre de 1996, la aparición de la Virgen María en los cristales mal aclarados de un edificio de Florida atrajo hasta el lugar a más de medio millón de devotos; en enero de 2003, decenas de personas rezaron en una playa de Sydney en dirección a una valla de madera situada a unos 300 metros, parte de la cual parecía, desde la distancia, una silueta de la Virgen. En las fotos de la región marciana de Cydonia tomadas por la sonda estadounidense Viking 1 en 1976, algunos creyentes en los platillos volantes ven una esfinge, a la que otros suman pirámides y hasta las ruinas de una ciudad; todo ello ha sido borrado de la superficie del planeta rojo por la más aguda vista de la Mars Global Surveyor.
Pero que alguien sea más propenso por razones culturales a encontrar patrones donde no existen no quiere decir que haya gente inmune al fenómeno. "Nadie esta libre, porque se trata de una propiedad fundamental y característica de nuestro cerebro. Los procesos cognitivos y perceptivos son algo universal en nuestra especie", señala Álvarez. El público de French en Abano-Terme no creía que hubiera un mensaje satánico en Stairway to heaven -como defienden algunos fundamentalistas cristianos-, pero lo acabó escuchando cuando el conferenciante dijo lo que debía oír. "Tan pronto como sabes lo que se supone que tienes que escuchar, lo percibes claramente", explica el psicólogo inglés. Y, una vez que se interpreta un estímulo vago como algo coherente, resulta casi imposible no caer en la ilusión, aunque uno no crea que los cantantes de rock esconden mensajes en sus composiciones para quienes las reproducen al revés.
"¿Qué puedo decir? Es la prueba definitiva: ¡El Padre, el Hijo y la Santa Tostada!", dice Christopher French sobre el emparedado de queso con la imagen de la Virgen María vendido a finales de noviembre en una subasta en Internet por 28.000 dólares. Diane Duyser, de cuya tostadora salió la rebanada en 1994, seguramente no sabe que debe su golpe de fortuna a una combinación de una capacidad innata y de nuestro bagaje cultural. "Las creencias mueven montañas y quien cree es capaz de hacer cualquier cosa. ¿No hay gente que pagaría una millonada por un pañuelo sucio de Elvis? Pues esto es lo mismo", concluye Carlos Álvarez.
Ilusiones sonoras y visuales en Bélmez
La primera cara de Bélmez pudo ser fruto de una pareidolia Una mancha de grasa en el suelo de una cocina es algo habitual y, que llegue a recordar una cara, posible. Un fenómeno natural habría sido así el detonante del enigma del pueblo jienense en una de cuyas casas aparecen figuras en el cemento desde 1971. El misterio se convirtió después en un negocio cuyas últimas manifestaciones han sido denunciadas como fraudulentas por Francisco Máñez, un estudioso de lo paranormal que dice que enseñó cómo pintar las caras a los que han descubierto las nuevas. Además, nadie ha demostrado que lo que sucede en ese pueblo andaluz tenga un origen extraño.
Los parapsicólogos se han encontrado en Bélmez no sólo con caras de cemento, sino también con voces de ultratumba. Y dicen haberlas grabado. Es lo que se conoce en la jerga del misterio como psicofonías, sonidos que se obtienen al dejar una grabadora encendida en un entorno silencioso. Las más famosas en España fueron las del palacio de Linares, en Madrid, en 1990.
Como con las caras de Bélmez, con las voces de los espíritus pasa que los únicos que las consiguen son quienes viven de explotar la credulidad ajena. Es posible que, en alguna ocasión, una grabadora capte voces que suenan en la distancia, pero de las que no somos conscientes. Sin embargo, las que no son un fraude ni de origen accidental provienen de fuentes tan dudosas como las del mensaje satánico de Stairway to heaven y, por eso, no han de inquietar a nadie. De hecho, si uno las escucha sin saber lo que dicen, no entenderá nada; sólo después de saber cuál es el supuesto mensaje fantasmal, seremos capaces de distinguirlo. Pura ilusión.
Creer para ver
"La gran mayoría de los ovnis no son más que fenómenos y objetos conocidos malinterpretados por los testigos", dice el filósofo y analista del mito extraterrestre Ricardo Campo en su libro Luces en los cielos. Todo lo que siempre quiso saber sobre los ovnis (Editorial Benchorno, 2004). El campeón de los platillos volantes es Venus, cuya visión ha confundido hasta a pilotos de líneas aéreas y astronautas. Pero otros planetas e ingenios de origen humano también han protagonizado expedientes x. En julio de 1985, vehículos de la DYA, la Cruz Roja, la Ertzaintza y la Policía Municipal de Legazpia persiguieron por las carreteras guipuzcoanas un platillo volante durante cinco horas. Un episodio digno de una película de Steven Spielberg si no fuera porque al final el ovni era Júpiter.
Miles de personas llamaron por teléfono, el 1 de diciembre de 1994, a las comisarías y los medios de comunicación de Euskadi y Cantabria para alertar de la presencia de un extraño objeto en el cielo. La observación duró una hora y muchos creyeron estar viendo algo ajeno a la Tierra. Era un globo estratosférico de grandes dimensiones lanzado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). En 1979, decenas de personas tomaron en Irún un juego de focos por una nave de otro mundo que algunos vieron aterrizar. Numerosas han sido las naves marcianas camufladas como aviones y helicópteros -de noche, sus luces desorientan a cualquiera- e incluso nubes lenticulares.
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