lunes, 11 de enero de 2010
La Humildad y la Modestia
A lo largo de todo este Blog he venido utilizando humildad en el sentido de modestia. De reconocer tus limitaciones de ejercer respeto y exigir respeto. La modestia es ir contra el impulso humano de creerte más de lo que eres. Ser realista en reconocer tus defectos , miedos . Y además actuar de esta manera. La Modestia es sin duda un camino y un objetivo en si misma. La apariencia y los comentarios que uno hace y la manera de actuar.
El Punto Ciego
dinámica de toda una sociedad. Así entendido, el autoengaño ha de considerarse como un mecanismo psicológico de defensa contra los dolorosos embates del mundo exterior. El cerebro humano es capaz de filtrar selectivamente, la información que recibe, "archivándola", si es necesario, y de esa manera disminuir la conciencia de la memoria y de las percepciones negativas.
Este mecanismo crea un punto ciego que bloquea la atención y disminuye el impacto de las decepciones. Pero, aunque el autoengaño es, en la mayoría de las ocasiones, beneficioso para la estabilidad psíquica y emocional, ya que su función es precísamente preservarla, a veces puede ser peligroso y perjudicial, tanto a nivel social como individual... "El punto ciego" enriquece considerablemente el conocimiento de nosotros mismos, desmitifica nociones falsas... y nos acerca un poco más a la pregunta más importante de cuantas puede formularse un ser humano: ¿Quién soy yo...?
Este mecanismo crea un punto ciego que bloquea la atención y disminuye el impacto de las decepciones. Pero, aunque el autoengaño es, en la mayoría de las ocasiones, beneficioso para la estabilidad psíquica y emocional, ya que su función es precísamente preservarla, a veces puede ser peligroso y perjudicial, tanto a nivel social como individual... "El punto ciego" enriquece considerablemente el conocimiento de nosotros mismos, desmitifica nociones falsas... y nos acerca un poco más a la pregunta más importante de cuantas puede formularse un ser humano: ¿Quién soy yo...?
Cuidarse Por Dentro I
La humildad nos exige redoblar la exigencia con nosotros mismos. En vez de preocuparnos tanto por los demás la humildad exige reparar en lo que debemos y podemos cambiar y mejorar en nosotros mismos. Y en cambio es más comprensiva con el fallo ajeno. Y para empezar a mejorarnos hay que tener claro y no es nada habitual que lo primero que hemos de hacer es cuidarnos por dentro. La mayor parte de las personas se preocupan sólo por la apariencia. Por aparentar ser de una manera y ocultar en vez de sanar sus defectos y conflictos.
domingo, 10 de enero de 2010
Resolver Conflictos
La humildad es un valor que nos tiene que ayudar a Resolver Conflictos. La vida del ser humano esta repleta de conflictos la persona tiene conflictos con uno mismo. Sí muchas veces no sabemos que hacer , o no sabemos lo que nos conviene. Hay muchos conflictos con nuestro prójimo. Y por fin con nuestro dios el dios de cada uno o el no dios de cada uno. Y por fin un conflicto con nuestras miedos del que la muerte es uno de ellos. Cada día nos enfrentamos a un montón de conflictos que hay que resolver.
La Humildad como Valor
La Humildad es un valor que exije:
1.-Conocimientos
2.-Actitud
3.-Habilidades
4.-Experiencias
1.-Conocimientos: La Humildad es un aprendizaje como puede ser el futbol o el tenis. has de aprender a ejercer y pensar humildad.
2,-Actitud: Es un propósito y un querer ser de una manera.
3.-Unas Habilidades: De esfuerzo , una manera de gestionar los conflictos con uno mismo , con los demás , con dios , con nuestros miedos y con la muerte.
4.-Experiencia: Como cualquier actividad humana se aprende con la experiencia.
1.-Conocimientos
2.-Actitud
3.-Habilidades
4.-Experiencias
1.-Conocimientos: La Humildad es un aprendizaje como puede ser el futbol o el tenis. has de aprender a ejercer y pensar humildad.
2,-Actitud: Es un propósito y un querer ser de una manera.
3.-Unas Habilidades: De esfuerzo , una manera de gestionar los conflictos con uno mismo , con los demás , con dios , con nuestros miedos y con la muerte.
4.-Experiencia: Como cualquier actividad humana se aprende con la experiencia.
La Empatia
El tema de las neuronas espejo ya los hemos tratado otras veces y resulta fundamental a la hora de entender porque funciona la empatía y cómo aprendemos del ejemplo ajeno (aunque haya quien lo ponga en duda, la mayor parte de nuestro aprendizaje se produce por observación e imitación). Por ello, los estudios que nos acercan a un mayor conocimiento de este hecho, descubierto originalmente por Giacomo Rizzollatti y ampliado por los estudios de Ramachadran, nos ayudan a entender cómo conectamos con los demás.
Es interesante la aparición de nuevos estudios como el de Stuart W. G. Derbyshire de la Universidad de Birmingham que ha encontrado que a las personas que dicen sentir el dolor ajeno (en este caso físico), se les activan en el cerebro al ver como otras personas sufren, las zonas responsables del dolor. De alguna manera lo están sintiendo. Eso explicaría la sensibilidad de algunas personas al sufrimiento ajeno. También resulta significativo, que en el mismo estudio había otras personas que no conectaban prácticamente nada con el dolor ajeno, lo que nos hace preguntarnos si es esa una conducta aprendida o biológica, o una mezcla de ambos, de manera que habría personas menos predispuestas que otras a percibir el dolor ajeno.
A falta de nuevos estudios, que sería interesante que también fueran longitudinales para ver si son características que evolucionan con el tiempo, podemos empezar a deducir (como ya decía Goleman) que algunas personas parecen estar mejor predispuestas que otras para la empatía y la conexión con los demás. Las consecuencias que se derivan de esto, son múltiples pero una de ellas es que la educación emocional en la escuela y durante la infancia, como sugieren autores como Punset, puede ser la única vía para desarrollar la capacidad de conectar con los demás y hacer de este un mundo más justo.
De manera intuitiva, ¿crees que conectas bien con los demás? ¿Sientes el dolor ajeno como si fuera propio?
Mertxe Pasamontes
Es interesante la aparición de nuevos estudios como el de Stuart W. G. Derbyshire de la Universidad de Birmingham que ha encontrado que a las personas que dicen sentir el dolor ajeno (en este caso físico), se les activan en el cerebro al ver como otras personas sufren, las zonas responsables del dolor. De alguna manera lo están sintiendo. Eso explicaría la sensibilidad de algunas personas al sufrimiento ajeno. También resulta significativo, que en el mismo estudio había otras personas que no conectaban prácticamente nada con el dolor ajeno, lo que nos hace preguntarnos si es esa una conducta aprendida o biológica, o una mezcla de ambos, de manera que habría personas menos predispuestas que otras a percibir el dolor ajeno.
A falta de nuevos estudios, que sería interesante que también fueran longitudinales para ver si son características que evolucionan con el tiempo, podemos empezar a deducir (como ya decía Goleman) que algunas personas parecen estar mejor predispuestas que otras para la empatía y la conexión con los demás. Las consecuencias que se derivan de esto, son múltiples pero una de ellas es que la educación emocional en la escuela y durante la infancia, como sugieren autores como Punset, puede ser la única vía para desarrollar la capacidad de conectar con los demás y hacer de este un mundo más justo.
De manera intuitiva, ¿crees que conectas bien con los demás? ¿Sientes el dolor ajeno como si fuera propio?
Mertxe Pasamontes
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