lunes, 1 de marzo de 2010
Mejora Tu Dialogo Interno
Sin duda una de las claves de la Felicidad es Mejorar nuestro dialogo Interior.
¿Cómo es tu diálogo interno?
Posted: 01 Mar 2010 12:23 AM PST
En la serie de post que inicié con el tema de la confianza en uno mismo, entendida como esa seguridad interna de que somos capaces de luchar contra la adversidad, ya apunté el hecho de que hay varios aspectos a considerar en el tema de la autoconfianza. Uno de ellos es el que ya he tratado de controlar el estrés. El método del que hablamos es el del mindfulnes, pero incluso previo a eso, hay algo que debemos tener muy en cuenta: ¿cuál es nuestro diálogo interno? Es decir, ¿de que modo te hablas a ti mismo? . Puede parecer un hecho trivial, pero es una de las claves que ayuda a entender cómo nos sentimos, cuál es nuestro estado interno y en consecuencia cómo actuamos. Os pongo una cita interesante al respecto de este tema del diálogo interno:
“Nos hablamos incesantemente a nosotros mismos acerca de nuestro mundo. De hecho, mantenemos nuestro mundo con nuestro dialogo interno. Y cuando dejamos de hablarnos sobre nosotros mismos y nuestro mundo, el mundo –entonces- es siempre como debería ser. Con nuestro diálogo interno lo renovamos, lo encendemos de vida, lo sostenemos. No sólo eso, sino que también escogemos nuestros caminos al hablarnos a nosotros mismos. De ahí que repitamos las mismas elecciones una y otra vez hasta el día en que morimos, porque continuamos repitiendo el mismo diálogo interno una y otra vez hasta el preciso momento de la muerte. Un guerrero es consciente de ello y lucha por detener su diálogo interno”
Atribuido por Carlos Castaneda a Don Juan Matus (“Una Realidad aparte”)
Algunas veces, sin que nos demos cuenta, ese diálogo interno está constituido por creencias internas limitadoras sutiles e infinitamente peligrosas. Algo a lo que he llamado el enemigo interior. Un enemigo sutil porque muchas veces esas creencias están tan asumidas e interiorizadas que apenas somos conscientes de tenerlas. Y peligrosas porque son como virus mentales, que infectan todo nuestro pensamiento de una manera solapada, contagiando con esa negatividad todo lo que hacemos.
Para poner un ejemplo real de cómo actúa el diálogo interno y las creencias limitadoras extraeré unas palabras de la entrevista que le hacen a David Martí, escritor:
¿Y cómo dijo adiós a todo eso?
No fue fácil, ya que uno cree que jamás podrá hacer algo distinto de lo que está haciendo… Fui víctima de mobbing y tuve que cogerme algunas bajas…, tras las que siempre regresaba a la tortura. Hoy veo que me faltaba valor para respetarme y salir de allí.
[...]
Sin saberlo, él cambió mi vida: ¡hoy soy el tipo más feliz del mundo!
¿Y en qué consiste eso?
En reconciliarte contigo mismo. En mi caso, consistió en abandonar aquel empleo que estaba a punto de volverme loco (literalmente), y perseguir mi sueño de niñez: ser escritor.
Cuando David Martí cambió su dialogo interno, empezó a actuar de un modo distinto. Y cuando haces cosas diferentes, suceden cosas diferentes. David encontró su fuerza interior respetándose a si mismo. Cada uno puede encontrar su fuerza interior si cambia su diálogo interno negativo, si consigue detener esa marea de pensamientos paralizantes. Ya que como dijo Gandhi: La fuerza no procede de las capacidades físicas. Procede de una voluntad invencible.
¿Cómo es tu diálogo interno? ¿Cres que te potencia o te limita?
Mertxe Pasamontes
La Técnica de Conseguir Tus Metas
Es muy importante que seamos en la vida conscientes de lo que queremos y de lo que nos conviene.
La Escalera del Interés
La Escalera del Interés
Para conseguir un objetivo en la vida no has de dejar de ascender por la Escalera del Interés.
1.-Cada día te tienes que ver más identificado con ese objetivo.
2.-Meditar los Avances
3.-Centrarte en El Objetivo
4.-Reflexionar sobre tu objetivo
5.-Identificate
6.-Compromiso
7.-Persevera
8.-Conecta tus Emociones
9.-Escribe sobre tus avances
10.-Habla con tus amistades sobre tus objetivos
David Martí: Consigamos nuestros sueños
David Martí, escritor. Tengo 39 años. Nací en Barcelona y vivo entre Barcelona y Arnes (Terra Alta). Hice otras cosas..., ¡pero soy escritor! Vivo en pareja. ¿Política? ¡Ojalá fuese más creativa y coherente! ¿Dios? Lo que importa es el potencial de cada persona, al margen de sus creencias.
Hice otras cosas..., ¡pero soy escritor!", dice.
Sí. Lo soy: ya está.
¿Qué cosas hizo?
Apenas dos años atrás yo era un ejecutivo de corbata y maletín, gestionaba proyectos técnicoadministrativos...
¿Y hoy escribe novelas?
Sí. Yo era un tipo amargado, desgraciado, insatisfecho, sentía que quemaba mi vida, sumido en la ansiedad... Llegué a tomar tres ansiolíticos cada noche... Casi enloquecí.
¿Y cómo dijo adiós a todo eso?
No fue fácil, ya que uno cree que jamás podrá hacer algo distinto de lo que está haciendo... Fui víctima de mobbing y tuve que cogerme algunas bajas..., tras las que siempre regresaba a la tortura. Hoy veo que me faltaba valor para respetarme y salir de allí.
¿Alguien le ayudó?
Intenté dejar las pastillas practicando yoga, y eso me ayudó. Pero mucho más me ayudó aquel camarero…
¿Qué camarero?
Yo entraba en un bar alguna mañana, con mi traje, mi corbata y mi maletín, amargado, y con medio gruñido pedía al camarero: "Un cortado". Me lo tomaba sin hablar ni levantar la cabeza y me largaba. Pero un día...
¿Qué?
El camarero salió de detrás de la barra, se sentó a mi lado, se sirvió un whisky, se lo tomó de un trago y me espetó: "¿Tú sufres mucho, no?".
¡Qué confianzas...! ¿Qué hizo usted?
Le miré cabreado, poniéndole cara de "¿y tú de qué vas, capullo?". Él, con media sonrisa, añadió: "Recuerda que lo más importante de tu vida es que te respetes a ti mismo". Salí de allí y, en la calle..., rompí a llorar.
Vaya con el camarero terapeuta...
Sin saberlo, él cambió mi vida: ¡hoy soy el tipo más feliz del mundo!
¿Y en qué consiste eso?
En reconciliarte contigo mismo. En mi caso, consistió en abandonar aquel empleo que estaba a punto de volverme loco (literalmente), y perseguir mi sueño de niñez: ser escritor. Lo hice, y publiqué un manual basado en mi experiencia, La (r) evolución interior...
¿Autoayuda?
Algo así, sí. Gustó, por lo que me encargaron después que escribiese otro libro del mismo corte, pero entonces les dije: "No".
¿No?
Ya no tenía mucho sentido para mí hacer eso, pues ya estaba reconciliado con mi interior..., pero sí brotó la necesidad de reconciliarme con mis mayores, con mis raíces.
¿Qué raíces?
Yo crecí en este pueblo pequeño, apartado y paradisiaco, el de mi padre, el de mis abuelos, que vivían del campo. Y sentí que debía homenajearlos, rendir tributo a estas raíces.
¿Qué pueblo es este?: sitúelo.
Arnes, ante las montañas de los Ports: es la Terra Alta, el último pueblo del sur de Catalunya por el interior, en la raya de Aragón.
Formidables paisajes, veo...
La helada de 1958 arruinó campos y ganados. Mis padres, payeses y carniceros, emigraron a Barcelona, donde nací. Pero cada verano lo pasé aquí, desde el día después de acabar el cole hasta el día antes de volver.
¿Qué recuerdos atesora?
Pisaba la tierra del huerto de mi abuelo, con él cogía tomates, melones, sandías... Nadaba en las pozas de los ríos, veía cabras salvajes y buitres, olía el romero, iba en bicicleta, viví el primer amor, el primer beso... Comíamos pipas en la plaza y veíamos el atardecer tiñendo las rocas de los Ports... ¡Entiendo que el joven Picasso se prendase de esto!
¿Hasta qué época se remonta la historia del pueblo de Arnes?
Tuvo presencia íbera, y luego una alquería sarracena, y hay vestigios de un fuerte árabe, y encima de un castillo templario, y por aquí se refugiaron cátaros fugitivos en el medioevo, y también hubo brujas...
¿Brujas?
En el año 1548 se presentó en Arnes un cazador de brujas, Joan Malet, de Flix, y acusó a un par de mujeres del pueblo de hechicería. Y sucedió algo fenomenal: todo el pueblo se conjuró para protegerlas, y el tal Malet tuvo que largarse de Arnes sin sus presas…
Historias de días remotos...
Sí, aunque mi misma abuela seguía siendo algo bruja: siempre tenía a mano algún remedio casero, heredado de su abuela, y esta de la suya... ¡Saber popular ancestral!
Páseme uno.
Para dormir bien: una ramita de valeriana bajo la almohada. Contra la alopecia: loción de aceite de oliva con ocho nueces peladas, maceradas al fresco durante una semana...
Esas raíces quiere homenajear, ¿no?
Sí, lo he hecho mediante una novela. Y también por eso rehabilito la casona familiar, en la muralla del castillo, con cimientos de hace mil años...
¿Quedó atrás aquella insatisfacción?
Sí, porque ya he entendido que no estamos aquí para pagar una hipoteca. Y que somos magos: tenemos capacidad para crear nuestro presente.
¿Y para qué diría que estamos aquí?
Para crear (un libro, un dibujo, una obra, una casa, esta entrevista, una familia...) ypara compartir. Yo no tengo un duro, pero estoy feliz: ¡estoy creando y compartiendo!
¿Y cuál es hoy su sueño?
Retirarme a una masía de la Terra Alta, ante los Ports, junto a un olivo, dos viñas, un limonero, un cerezo y dos gallinas. Y un día morir allí con una sonrisa.
¡No dejes que la edad y la mala experiencia te ganen y no puedas conseguir tus sueños!
¿Consideras que es tarde para conseguir tus sueños?
"Recuerda: Es posible que no veas el artículo entero, posiblemente si hay vídeos no los podrás visualizar. Puedes hacer clic en link del artículo para verlo completo"
Bernabé Tierno: Las Personas Medicina
D. Bernabé Tierno
Psicólogo, pedagogo y escritor
Optimismo Vital. Claves para ser el arquitecto de tu propio destino
En Bilbao, a 5 de marzo de 2007
Imprimir página 1 de 8
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Vamos a hablar del optimismo. ¿Por qué tanto interés por mi parte en enseñar a la gente la maravilla más grande que hay, que es la propia existencia, y que este mundo nuestro no es un valle de lágrimas? Lo convertimos nosotros en valle de lágrimas. La tesis central, que yo llevo pensando y desarrollando hace muchísimo tiempo, -lo sabéis quienes me hayáis leído en los libros de valores humanos-, que ahora la psicología positiva a eso le llama fortalezas humanas. Y, en breve, saldrán toda esa serie de fortalezas humanas publicadas, pues, en dos o tres años. Pero yo tenía que hacer una publicación que llegara a la gente, de tal manera que, en cualquier lugar de España y del mundo: al menos la idea que tengo clara de que está en las manos del ser humano al menos en un 80% el que seamos todos los arquitectos de nuestra vida de nuestro destino. Que en las peores circunstancias, en el último lugar del mundo, en Biafra, en el lugar más pobre de la India , vamos los psicólogos y hacemos una encuesta y, de cada diez personas, 6-7 se consideran que tienen un cierto nivel de felicidad, se consideran felices. Lo hacemos aquí en Bilbao, lo hacemos en Madrid y pasa lo mismo.
Es cuestión básicamente de actitud. Y, luego, esa gasolina de la vida, esa energía positiva que está en todo, en todos los seres, pero que en nosotros, en los seres humanos, de manera consciente se convierte en actitud conscientemente positiva que es la que tienen todos los grandes inventores, descubridores, pensadores, cualquiera de vosotros o de nosotros que hagamos algo con ilusión. El que tiene metas y objetivos, o pone una carga suficiente de optimismo vital, o va para atrás, o aquello no funciona. Yo en mi libro hablo de personas tónicas -o personas medicina- y de personas tóxicas. Hablo de personas corcho, que te elevan, te hacen flotar, y personas plomo, que te hunden, personas, sin ser malas personas, pero que con su actitud siempre recreándose en el dolor, siempre quejándose, siempre "que la vida está muy mal", etc. Cuando te das cuenta te han chupado toda la energía y te quedas sin ganas de nada, por muy positivo que seas. Y personas tónicas, personas medicina, personas con ilusión, que cuando te vas de ellas, te vas con las pilas cargadas.
Está en nuestras manos, somos nosotros. Cuando estos engaña bobos, en fin, seres primarios, dicen que son capaces de curar, de leer el destino. Los psicólogos que haya por aquí, pues estarán deseando de que habla en este sentido. Nadie puede leer el destino de nadie, nadie tiene poderes sobre nadie, tú tienes el poder, es tu mente, es tu ilusión, son tus ganas de vivir. El mayor poder lo tenemos nosotros en nuestra propia mente, somos y nos convertimos en lo que pensamos y decimos de nosotros mismos. Yo que hablo con tanta gente y que, lógicamente, pues, cuando vienen con problemas del tipo que sea tengo que enseñarles, como dice Epicteto, que todos los asuntos tienen dos asas, un asa por la que son manejables los asuntos y otra por la que no son manejables. Claro, mi trabajo como psicólogo, como educador y como consejero de personas que necesitan -me da igual que sean del punto de vista de la empresa, de la sanidad-, pues necesitan una persona que esté trabajando estos temas y, a veces lo hago. Siempre se trata de enseñarles que ese asunto lo manejan por ese asa, que realmente es manejable y porque tenemos éxito y solución. Pues bien, yo que me dedico a esto, hace cinco años tuve una experiencia que me ayudó más que nada a darme cuenta de que lo que digo de palabra lo viví, lo padecí yo. Os cuento.
Ser Persona Medicina
En la vida un objetivo maravilloso es ser una persona medicina.
¿Conoces a alguna persona junto a la cual todos los males parecen minimizarse?
¿Alguien cuya rebosante energía positiva es capaz de hacerte ver la parte amable de la vida ni que sea el rato que estás con ella?
¿Una persona siempre optimista y con la sonrisa en los labios, que sepa compartir, escuchar y contagiarte su entusiasmo?
Es una persona medicina, según el término acuñado por el psicólogo Bernabé Tierno.
Hay "personas medicina" y "personas enfermedad".
A mi me gusta mucho estar con las personas medicina y muy poco con las otras. El problema es que las primeras escasean.
Te animo a hacer una revisión de amigos, conocidos y saludados para saber dónde encontrar estas relaciones de calidad. En este aspecto, mucho mejor calidad que cantidad. Ya sabes que es mejor tener amigos que dinero.
Tengo la suerte de haber conocido de momento a dos de ellas durante mis 28 años de vida: un ex profesor y un ex compañero de trabajo.
Con el primero ya no tengo contacto, pero con el segundo sí. Ahora se ha trasladado a Madrid y nos vemos menos. La última vez fue el viernes, pero el poco tiempo que podemos estar juntos absorbo su energía. Y ahora que lo pienso, sus iniciales (ICS) se corresponden con las siglas del Institut Català de la Salut... ¿casualidad?
Conseguir lo que queremos
El hombre nunca puede cesar de sus sueños. Cuando explotan dentro de nosotros en todo su vigor; en la juventud, tenemos mucho coraje pero todavía no hemos aprendido a luchar.
Después de mucho esfuerzo hemos aprendido a luchar pero ya no tenemos el mismo coraje para combatir.
Por eso, nos volvemos contra nosotros mismo y pasamos a ser nuestro peor enemigo. Decimos que nuestros sueños eran infantiles, difíciles de realizar o fruto de nuestra ignorancia de las realidades de la vida. Matamos nuestros sueños porque tenemos miedo de fracasar, nos aposentamos en la seguridad de lo conocido.
El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo. Los que nada hacen están siempre cansados de no conseguir realizar el poco trabajo que tiene y se quejan constantemente de que el día no le alcanza, que es demasiado corto. En verdad tiene miedo de enfrentarse a realizar sus sueños.
El segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas. Porque no queremos considerar la vida como una gran aventura para ser vivida. Pasamos a juzgarnos sabios, justos, correctos en lo poco que pedimos de la existencia. Nunca notamos la alegría, la inmensa alegría que se encuentra en tu corazón, la alegría de luchar por tus sueños.
El tercer síntoma de la muerte de nuestros sueños es la paz. La paz pasa a ser una tarde de domingo, sin pedir cosas importantes y sin exigir más de lo que queremos dar. Creemos entonces que ya estamos viejos; abandonamos las fantasías de la infancia.
Por eso por más que pienses que es tarde, ¡nunca es tarde para realizar tus sueños!
Hoy os copio la entrevista que le realizaron el pasado sábado 27/02/2010 al escritor David Martí en La Contra de La Vanguardia. Ilustra perfectamente como un simple "camarero terapeuta" puede hacerte despertar y ver lo mal que te sientes cuando no estás haciendo lo que tu corazón desea.
David Martí, escritor. Tengo 39 años. Nací en Barcelona y vivo entre Barcelona y Arnes (Terra Alta). Hice otras cosas..., ¡pero soy escritor! Vivo en pareja. ¿Política? ¡Ojalá fuese más creativa y coherente! ¿Dios? Lo que importa es el potencial de cada persona, al margen de sus creencias.
Hice otras cosas..., ¡pero soy escritor!", dice.
Sí. Lo soy: ya está.
¿Qué cosas hizo?
Apenas dos años atrás yo era un ejecutivo de corbata y maletín, gestionaba proyectos técnicoadministrativos...
¿Y hoy escribe novelas?
Sí. Yo era un tipo amargado, desgraciado, insatisfecho, sentía que quemaba mi vida, sumido en la ansiedad... Llegué a tomar tres ansiolíticos cada noche... Casi enloquecí.
¿Y cómo dijo adiós a todo eso?
No fue fácil, ya que uno cree que jamás podrá hacer algo distinto de lo que está haciendo... Fui víctima de mobbing y tuve que cogerme algunas bajas..., tras las que siempre regresaba a la tortura. Hoy veo que me faltaba valor para respetarme y salir de allí.
¿Alguien le ayudó?
Intenté dejar las pastillas practicando yoga, y eso me ayudó. Pero mucho más me ayudó aquel camarero…
¿Qué camarero?
Yo entraba en un bar alguna mañana, con mi traje, mi corbata y mi maletín, amargado, y con medio gruñido pedía al camarero: "Un cortado". Me lo tomaba sin hablar ni levantar la cabeza y me largaba. Pero un día...
¿Qué?
El camarero salió de detrás de la barra, se sentó a mi lado, se sirvió un whisky, se lo tomó de un trago y me espetó: "¿Tú sufres mucho, no?".
¡Qué confianzas...! ¿Qué hizo usted?
Le miré cabreado, poniéndole cara de "¿y tú de qué vas, capullo?". Él, con media sonrisa, añadió: "Recuerda que lo más importante de tu vida es que te respetes a ti mismo". Salí de allí y, en la calle..., rompí a llorar.
Vaya con el camarero terapeuta...
Sin saberlo, él cambió mi vida: ¡hoy soy el tipo más feliz del mundo!
¿Y en qué consiste eso?
En reconciliarte contigo mismo. En mi caso, consistió en abandonar aquel empleo que estaba a punto de volverme loco (literalmente), y perseguir mi sueño de niñez: ser escritor. Lo hice, y publiqué un manual basado en mi experiencia, La (r) evolución interior...
¿Autoayuda?
Algo así, sí. Gustó, por lo que me encargaron después que escribiese otro libro del mismo corte, pero entonces les dije: "No".
¿No?
Ya no tenía mucho sentido para mí hacer eso, pues ya estaba reconciliado con mi interior..., pero sí brotó la necesidad de reconciliarme con mis mayores, con mis raíces.
¿Qué raíces?
Yo crecí en este pueblo pequeño, apartado y paradisiaco, el de mi padre, el de mis abuelos, que vivían del campo. Y sentí que debía homenajearlos, rendir tributo a estas raíces.
¿Qué pueblo es este?: sitúelo.
Arnes, ante las montañas de los Ports: es la Terra Alta, el último pueblo del sur de Catalunya por el interior, en la raya de Aragón.
Formidables paisajes, veo...
La helada de 1958 arruinó campos y ganados. Mis padres, payeses y carniceros, emigraron a Barcelona, donde nací. Pero cada verano lo pasé aquí, desde el día después de acabar el cole hasta el día antes de volver.
¿Qué recuerdos atesora?
Pisaba la tierra del huerto de mi abuelo, con él cogía tomates, melones, sandías... Nadaba en las pozas de los ríos, veía cabras salvajes y buitres, olía el romero, iba en bicicleta, viví el primer amor, el primer beso... Comíamos pipas en la plaza y veíamos el atardecer tiñendo las rocas de los Ports... ¡Entiendo que el joven Picasso se prendase de esto!
¿Hasta qué época se remonta la historia del pueblo de Arnes?
Tuvo presencia íbera, y luego una alquería sarracena, y hay vestigios de un fuerte árabe, y encima de un castillo templario, y por aquí se refugiaron cátaros fugitivos en el medioevo, y también hubo brujas...
¿Brujas?
En el año 1548 se presentó en Arnes un cazador de brujas, Joan Malet, de Flix, y acusó a un par de mujeres del pueblo de hechicería. Y sucedió algo fenomenal: todo el pueblo se conjuró para protegerlas, y el tal Malet tuvo que largarse de Arnes sin sus presas…
Historias de días remotos...
Sí, aunque mi misma abuela seguía siendo algo bruja: siempre tenía a mano algún remedio casero, heredado de su abuela, y esta de la suya... ¡Saber popular ancestral!
Páseme uno.
Para dormir bien: una ramita de valeriana bajo la almohada. Contra la alopecia: loción de aceite de oliva con ocho nueces peladas, maceradas al fresco durante una semana...
Esas raíces quiere homenajear, ¿no?
Sí, lo he hecho mediante una novela. Y también por eso rehabilito la casona familiar, en la muralla del castillo, con cimientos de hace mil años...
¿Quedó atrás aquella insatisfacción?
Sí, porque ya he entendido que no estamos aquí para pagar una hipoteca. Y que somos magos: tenemos capacidad para crear nuestro presente.
¿Y para qué diría que estamos aquí?
Para crear (un libro, un dibujo, una obra, una casa, esta entrevista, una familia...) ypara compartir. Yo no tengo un duro, pero estoy feliz: ¡estoy creando y compartiendo!
¿Y cuál es hoy su sueño?
Retirarme a una masía de la Terra Alta, ante los Ports, junto a un olivo, dos viñas, un limonero, un cerezo y dos gallinas. Y un día morir allí con una sonrisa.
¡No dejes que la edad y la mala experiencia te ganen y no puedas conseguir tus sueños!
¿Consideras que es tarde para conseguir tus sueños?
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